Como espectador privilegiado de un espectáculo irrepetible y gratuito, quiero mostrar desde detrás de la cámara mi particular visión del maravilloso entorno que nos rodea y sostiene. Sirva este blog como un pequeño pago a la inmensidad donada y un humilde trabajo por su conservación.


As the privileged spectator of a unique and free performance, I'd like to show, from behind the camera, my particular vision of the wonderful environment that surrounds and sustains us. I hope this blog will serve as a small payment to the great natural gifts and as a humble work toward their conservation.



lunes, 27 de octubre de 2014

El trepador

          Escucho en la arboleda un silbido que se repite, un repiqueteo en la madera y veo entre el castañar la silueta de un pajarillo emboscado. Parece un artista circense que desciende vertiginosamente de los árboles, agarrado boca abajo de la corteza del árbol, contorsionando su pequeño y azul cuerpo emplumado.

          Un rápido y sordo aleteo cruza ante mí y el ave se pega más que posa enfrente a la vuelta del tronco, se asoma con timidez hasta que al fin me muestra su perfil contra el fondo otoñal.

          Es el trepador azul que me saluda en mi visita a su bosque.  













Para verlo en vídeo.

















miércoles, 17 de septiembre de 2014

Días de ausencias

          Ya no canta el ruiseñor ni vuelan las golondrinas, las charcas se han secado y los cielos se van llenando de nubes que anuncian cambios. 

          El Sol va tendiendo sus luces. Ya migró el pájaro al Sur.

          Las cascadas fluyen muy lejos con las notas de un violín y las mariposas han dejado de posarse en las teclas del piano, ahora callado en la solitaria estancia. Por el olivar la tarde alarga las sombras rayando los surcos del arado y el camino aún polvoriento.


          En estos días llenos de ausencias se me durmió el paraíso…



Ruiseñor

Golondrina daúrica

Bando migratorio de aviones comunes

Olivar


Luces de la tarde


Nubes de fin del verano

Las cascadas fluyen muy lejos con las notas de un violín

Las mariposas han dejado de posarse en las teclas del piano

martes, 12 de agosto de 2014

La Luna

           Siempre estuvo ahí aunque hoy nos la pongan de moda. Creciente, menguante, invisible o Luna llena, influjo para mentes y mareas, hechizo de noche, musa de poetas, armonía para el músico.

          Ahora luce en su esplendor, rutilando en las noches de estío,  guía al nómada y enciende las sombras. ¿Qué sería agosto sin Luna?

           Es naranja en el orto y el ocaso, palidece colgada del firmamento y al eclipsarse se esconde con sonrojo.

          Mi mirada se pierde en su cara redonda y me voy vagando soñoliento al son de su lánguido caminar.






Luna llena


Ocaso lunar
Orto lunar - "Alunecer"

Halo de Luna

"Alunecer" en Hornachos

Superluna sobre los campos de Hornachos

Eclipse parcial de Luna

Montaje de eclipse parcial

Luna llena y sierra de Hornachos


Panorámica con Luna en blanco y negro


jueves, 17 de julio de 2014

El Valle de Arán (La Val d'Arán)

          Descansan los ojos en el verde del valle y se sosiegan las almas al lado de las aguas que bajan de la montaña. Por unos días cambié mis anchos horizontes por estos valles que encajonan a ríos y torrentes.

          Y pude entender su lenguaje: me susurra el viento en las cumbre y me ensordece el torrente montano, comprendo el silbido de la marmota y la lengua occitana del Valle de Arán. Patrimonio natural, acerbo cultural que, más que separar, enriquece y une.

          Atesoro en mi archivo imágenes del Valle, los bosques de pino negro que devuelven nubes de agua al cielo que descargó su lluvia, los mágicos hayedos, las cascadas y los transparentes lagos alpinos.

           También atesoro dentro de mí los silencios, las caricias de la lluvia, el frío viento en la cara, olores de hierba fresca y los secretos del románico.


Valle de Arán con el Aneto a la izquierda y la Madaleta en el centro

Azucena silvestre



Hayedo


Evaporación del bosque
Saut deth Pish (Salto del Pish)




Ojos del Judío (Uelhs deht Joeu)

Bassa d'Oles

Bosque

Lago glaciar en Colomèrs

Iglesia románica de Artíes

Tejados de pizarra

Fachada en Bausen con cruz de laurel en la puerta.


lunes, 26 de mayo de 2014

Abanico de colores

          Cuando Durero pintó su ala reconoció para el arte la belleza de sus plumas con los colores de África.
   
          Las veo posadas en la pared del cortijo y en las ramas del olivo. Las disfruto en sus acrobáticos vuelos con picados y piruetas, abanicando con ocres, verdes y turquesas el tibio aire de la primavera mientras llenan la mañana con sus ásperos reclamos.

          Valientes y bellas. Yo contemplo maravillado a las carracas que anidan en la grieta de la tapia.

          ¡Lo que daría por volar con vosotras!
      
Carraca alzando el vuelo 

 Despliegue alar en vuelo

 Vuelo acrobático

 Cópula

 Macho cantando

 Hembra en su posadero

 Pareja buscando hueco en la tapia

 Atusándose el plumaje

Pareja en cortejo nupcial

Comiendo la cáscara de un caracol 

lunes, 7 de abril de 2014

La primera ZEPA urbana


        Como cada primavera, mientras a sus pies se desarrolla la actividad de las gentes que ahora se alegran con las bondades del tiempo, aquí arriba, también bulle la vida. Las cigüeñas están en sus nidos, decenas de vencejos ya arremolinan sus vuelos alrededor de la torre, los gorriones se agrupan en alborotados corros de celo, alguna grajilla grita a su paso, las palomas se arrullan y, sobre todo, ya chillan los cernícalos primillas.

          En el corazón de la comarca pacense de Tierra de Barros, poblada de olivares y viñedos aparece esta ciudad, enroscada en el llano. Los suelos más fértiles por estos contornos dan los mejores vinos, y hasta cavas, en el suroeste español. Riqueza en sus campos y gente sencilla que sabe convivir con las aves que pueblan su patrimonio arquitectónico. Una ZEPA entre las cepas, una torre que llaman de los Almendros en medio de Almendralejo. Herencias culturales y fortunas naturales, riqueza de una tierra cultivada desde antaño.

          El tesón de un compañero arropado por el grupo que él mismo fundó dio sus frutos. Más de setenta parejas de primillas anidan en los tejados de la parroquia de la Purificación y muchos de sus paisanos alzamos la vista al pasar disfrutando de sus cernidos y picados en el templado abril.
La primera Zona de Especial Protección de las Aves europea en medio de una ciudad te debe mucho, amigo Pepe Antolín.

ZEPA de la Iglesia de La Purificación


Almendralejo y su torre 

Pareja de cernícalos primillas copulando


Parroquia de la Purificación

Torre de los Almendros
Alrededor de la torre

La torre desde el oeste