Como espectador privilegiado de un espectáculo irrepetible y gratuito, quiero mostrar desde detrás de la cámara mi particular visión del maravilloso entorno que nos rodea y sostiene. Sirva este blog como un pequeño pago a la inmensidad donada y un humilde trabajo por su conservación.


As the privileged spectator of a unique and free performance, I'd like to show, from behind the camera, my particular vision of the wonderful environment that surrounds and sustains us. I hope this blog will serve as a small payment to the great natural gifts and as a humble work toward their conservation.



jueves, 31 de diciembre de 2009

Temporal

Llueve. Por fin llueve sobre los campos. Acabamos el año y acaba la sequía, las nubes que tanto se resistieron por fin llegan generosas, demasiado en algunos lugares. Se acercan por las sierras, pasan descargando y se van hacie el este, esponjan las tierras y dejan brillantes hilos de agua que corren hacia los arroyos. A veces truena y el cuerpo se estremece, a veces entre las nubes aparece el añil y el sol pinta siete colores en arco, también me estremezco entonces.














lunes, 28 de diciembre de 2009

Viajeras del frío




La niebla espesa el aire y, aunque las oigo a decenas, apenas alguna grulla se acerca lo suficiente para insinuar su figura. No es hasta el mediodía que se aclara la mañana y entonces puedo comprobar que el chaparro que me cobija está rodeado por ellas, trajinando de aquí para allá en busca de bellotas. Las familias se adueñan de una encina y los adultos expulsan a solterones que quieren aprovechar su montanera. Tiemblo, pero no es el frío.












80.000 de ellas viven con nosotros el invierno extremeño. Adornan con garabatos los atardeceres camino de sus dormideros y llenan los fríos aires de trompeteos. Decían mis abuelos que si les pedías que hicieran un número mientras volaban las grullas te hacían caso y lo escribían en el cielo. Yo les creía y ahora no dejan de sorprenderme estas viajeras del frío.









El aliento de la dehesa